La escritura y su poder terapéutico

Santiago Rotaeche ha hecho más de 4.000 terapias ayudando a cientos de personas a cambiar su relación con el alcohol.

No todo el mundo necesita la misma ayuda para dejar de beber, puede que un centro de desintoxicación sea demasiado para ti y sin embargo la fuerza de voluntad no sea suficiente.

Dejar de beber es más fácil si sabes cómo.


Story 8 | Juan Carlos: Logré dejar el alcohol porque me acepté a mí mismo

Adicciones como la bebida suelen anular la personalidad de quien las padece. Los alcohólicos están tan sometidos al influjo de las copas que no son capaces de ser ellos mismos. No sólo su actitud se vuelve más agresiva con los demás, también consigo mismo. Es cegarse ante la cruda realidad que su problema provoca a su alrededor. Juan Carlos es paciente de Santiago Rotaeche, y gracias a su ayuda, ha sido capaz de hacerse un autoanálisis y comprender que aceptarse tal y como es una de los claves para dejar el alcohol.

Como muchos de los pacientes de nuestro centro de rehabilitación del alcohol, Juan Carlos tomó contacto por primera vez con la bebida durante su adolescencia. En su época del instituto le parecía normal beber, como lo hacían sus amigos cada vez que salían juntos por la noche. Tenía tan normalizado el consumo que su relación con los productos alcohólicos fue cada vez a más, de forma que pasados diez años aproximadamente ya no podía parar de tomar alcohol en exceso.

Beber para ocultar el alcoholismo


Nuestro paciente se sintió durante mucho tiempo maniatado por la bebida. Dejó de tener los pies en el suelo, de modo que cada vez que tomaba una copa emprendía el vuelo hacia un mundo de fantasías. Así fue como iba creándose una serie de expectativas que realmente eran locuras. Llegó un momento que ya no necesitaba de nadie que le acompañara en sus adicciones, de tal manera que se fue aislando.

El alcoholismo afectó bastante a su vida personal y profesional. Sin embargo Juan Carlos quería maquillar este problema y no se le ocurrió otra solución que seguir bebiendo. Sentía la necesidad de tomar alcohol antes incluso de ir al trabajo. Sin los efectos alcohólicos sabía que sus compañeros se darían cuenta de su síndrome de abstinencia, y no quería que le vieran temblar y pasarlo mal.

Una de sus causas del alcoholismo fue mantener una imagen mínimamente presentable, cuando la verdad era otra. Finalmente en el trabajo se daban cuenta y ello le generaba más problemas. Juan Carlos era consciente de lo que le estaba pasando. Cada mañana se despertaba con una dura resaca y se prometía dejar el alcohol. Pero recordaba lo mal que se encontraba sin los efectos de la bebida y volvía a tomar.

El alcohol anula la sensibilidad


Además nuestro paciente es artista, concretamente pintor. Juan Carlos soñó con vivir de sus obras, una meta que el alcoholismo también truncó. Tuvo la fuerte necesidad de beber para pintar, acabándose una botella entera de alcohol en una sola sesión. Lo cierto es que su maestría bajo el influjo de la bebida quedaba anulada. A pesar de que se acostaba ebrio pensando en que había creado una obra maestra, se levantaba y sólo podía mirar un lienzo horrendo. Era el reflejo de su enfermedad alcohólica.

El alcoholismo también tuvo consecuencias más allá de su taller como artista. Nuestro paciente fue protagonista de varias exposiciones de pintura, a las que por desgracia acudía con varias copas de más. La imagen que dio a los invitados era lamentable. Por causas del alcoholismo sus clientes no le tomaban en serio, echándose más piedras contra su propia carrera como pintor.

“Pensé que no valía nada”


Desde luego nuestro paciente no estaba conduciendo su vida por el buen camino. El alcoholismo sólo puede tener consecuencias que afectan no sólo a su entorno. También conlleva daños psicológicos. Esta es una lacra que tuvo duras secuelas sobre Juan Carlos. Tenía una triste imagen de sí mismo y su autoestima estaba por los suelos. Esta combinación de pensamientos negativos le llevaba a pensar que no valía nada como persona.

Aceptarse para dejar el alcohol


Una de las claves definitivas para dejar atrás el alcoholismo, como ya hemos anunciado en un principio, es tenerse amor propio. De esta manera fue como nuestro paciente consiguió salir adelante, gracias también a su familia que le prestó la ayuda que le costaba pedir. Desde que se puso en manos de Santiago Rotaeche ha puesto en orden su vida para alcanzar su objetivo. Ello le llevó a realizar severos cambios: dejar de ir a bares, cambiar sus hábitos, modificar sus pensamientos.

Actualmente Juan Carlos está muy orgulloso de su vida. Lleva tres años de abstinencia, que es el mayor período de tiempo que ha estado sin beber. Gracias al tratamiento de Santiago Rotaeche ha podido abrir los ojos a la realidad y encontrarse consigo mismo: “no es necesario ser el mejor pintor. Es simplemente ser como eres, ser tú”. Nuestro paciente ha retomado así su trayectoria artística desde una perspectiva más positiva, “como mi vida, que tiene que ver más con la realidad”.

Plantéate nuevos retos


No dejes que las mejores oportunidades de la vida se te escapen por causas del alcoholismo. En Mucho Mejor Sin tenemos para ti un tratamiento revolucionario, por el cual podrás formar parte de una terapia online ajustada a tus necesidades. Dejar el alcohol es muy posible si aceptas la ayuda de nuestros especialistas.

¿Quieres Ayuda?

Contacta con nosotros

¿Qué puedo esperar de MMS?

Santiago Rotaeche ha hecho más de 4.000 terapias ayudando a cientos de personas a cambiar su relación con el alcohol.

No todo el mundo necesita la misma ayuda para dejar de beber, puede que un centro de desintoxicación sea demasiado para ti y sin embargo la fuerza de voluntad no sea suficiente.

Dejar de beber es más fácil si sabes cómo.


Qué es MMS

En tu búsqueda de centros de rehabilitación del alcohol, MMS irrumpe como una alternativa revolucionaria con una propuesta de valor diferente para dejar de beber. No se trata de una terapia al uso. La experiencia que proponemos a nuestros usuarios ha sido probada ya en otros países. Nosotros te ofrecemos una nueva forma para dejar atrás tus adicciones sin que para ello tengas que cambiar tus hábitos ni tus horarios. Es más, nosotros nos adaptamos a tu tiempo sin que ello perjudique en lo más mínimo a tu proceso de alejamiento de la bebida, ya sea temporalmente o definitivamente. En este post vamos a ofrecerte algunas respuestas que despejen tus dudas.

¿Qué significa MMS?


Son las siglas de Mucho Mejor Sin. Nuestro propósito es ayudarte a comprender que una vida sin alcohol es mucho mejor que con él. Sabemos que siendo adicto es difícil verlo así. Pero si sigues los sencillos pasos que te marcamos desde la terapia serás capaz de plantearte si la bebida es tan buena como piensas.

¿Es un tratamiento presencial?


No. MMS es un programa de autoayuda 100% online. Se realiza a través de nuestra plataforma en Internet, que te indicará las pautas para poner a prueba tus adicciones. Puedes acceder desde cualquier dispositivo, sea tu PC, tu tablet o teléfono móvil. Tú sólo tienes que marcarte el horario que quieras y el lugar que desees. Dejar el alcohol puede ser mucho más fácil si sabes cómo. Tan sólo tienes que proponértelo y dejarte ayudar por nosotros.

¿Cuál es el objetivo de la terapia?


Nuestro innovador tratamiento para dejar el alcohol se ha propuesto que tu relación con la bebida cambie, de una manera u otra. A lo largo del proceso irás apreciando la necesidad de tomar alcohol con moderación, parar de beber por un tiempo o dejarlo para siempre. Te ayudaremos a encontrar tus propias razones para ello.

¿En qué consiste?


La propuesta de MMS es la de que formes parte de un programa exhaustivo por el cual descubras tus motivaciones hacia el alcohol mediante el conocimiento. Para ello te ofreceremos información nueva cada día, en diversos formatos: vídeos, test, tests. Estos se irán alternando a lo largo de la semana, de lunes a viernes. Primero tendrás acceso a un breve vídeo, luego deberás cumplimentar una mini test de compresión del contenido del vídeo y por último deberás escribirnos una breve nota sobre cada temática. Todo será súper simple, pero buscamos tu inmersión en el programa.

¿Cómo me va a ayudar?


El objetivo fundamental del Mucho Mejor Sin es que reflexiones y que te cuestiones tu situación actual con el alcohol. El tratamiento comienza por motivarte a dejar de beber. A partir de ahí te ayudaremos a ir modificando paulatinamente algunas pautas de tus hábitos diarios por otros más sanos. Haremos además un viaje interior hacia tus emociones con el fin de te veas cómo el alcoholismo ha podido afectarte a ti y a tu entorno y puedas decidir hacia qué dirección quieres que vaya tu vida. Porque dejar de beber es fácil si sabes cómo.

¿Cuáles son los objetivos de MMS?


Además de hacer que te preguntes por qué quieres dejar el alcohol, te propondremos llegar hacia otras respuestas para mejorar tu vida: cómo hacer frente al síndrome de abstinencia y llevarlo lo mejor posible, cómo cambiar tu rutina y qué debes incorporar en ella para que sea saludable, qué herramientas son las más adecuadas para vivir sin alcohol, de qué manera puedes valorarte a ti mismo y que tu autoestima se vea reforzada cuando dejes de beber…

¿Habrá interacción en el tratamiento?


Sí, pero de una forma especial. Como sabes, nuestro propósito es que interiorices tus reflexiones acerca del alcoholismo y ello te provoque un cambio en la idea que tienes de él. ¿Qué es correcto? ¿Qué es lo peor que las adicciones sacan de tí? ¿Qué ventajas puede tener dejar el alcohol? La idea es que esos pensamientos los pongas por escrito y participes en la comunidad de MMS. Puedes publicar todo, en parte o quedártelo para tí, lo que tú quieras. El objetivo es que formes parte de esa transición que haga plantearte tu relación con el alcohol y que te integres en una comunidad que busca una vida más equilibrada.

¿Cuánto dura el proceso online?


La duración total del tratamiento de Mucho Mejor es de noventa días. A lo largo de ese tiempo puedes organizarte como tú quieras. Lo aconsejable es que le dediques un rato con ello todos los días, entre treinta y sesenta minutos. Si te resulta agobiante, puedes comenzar poco a poco. Al principio tómate quince minutos diarios, y procura aumentar la dedicación periódicamente. También recomendamos que te centres en la rehabilitación del alcohol en la misma franja horaria. Esto hará que te crees un hábito del que poder acostumbrarse de forma más fácil.

¿Cuándo empezar?


Puedes inscribirte en nuestro tratamiento online desde este mismo momento. O si quieres piénsatelo un poco más y apúntate cuando te sientas preparado. También puedes enviarnos un correo con tus dudas pinchando aquí. Tómate el tiempo que necesites. Dejar atrás el alcoholismo es un paso muy importante, si no el más trascendental en todo este proceso. Todo comienza por un simple planteamiento de la situación en la que te encuentras, porque eso significa que quieres distinto. Recuerda que nuestra plataforma está online las 24 horas del día para tí.

¿Quieres Ayuda?

Contacta con nosotros

Síntomas para detectar el síndrome de abstinencia

¿Cómo saber si sufro alcoholismo? Existen tres síntomas a través de los cuáles podemos comprender de manera clara si nos encontramos en esa situación: dependencia alcohólica, ansiedad y síndrome de abstinencia. Éste último caso es quizás el más evidente tras dejar el alcohol. Conociendo sus fases podemos aminorar su impacto, proteger nuestra salud y superar finalmente las adicciones a la bebida.

Las huellas del alcohol en abstinencia


El síndrome de abstinencia nos va a revelar cuál es el grado de nuestra dependencia alcohólica, tanto si hemos dado el paso de dejar el alcohol como si aún no. Y es que cuando suspendemos o disminuimos drásticamente por unos días, unas semanas o incluso tan sólo unas horas nuestro consumo excesivo y constante de alcohol, se activan esos síntomas. Son fundamentalmente dos las vertientes que nos van poner sobre la pista: a nivel interior, sufrimos sudoración, temblores y vómitos; a nivel exterior, nos volvemos ansiosos e incapaces de trabajar y tenemos graves problemas de convivencia.

Estos síntomas se deben al estado de hiperexcitabilidad al que está sometido el sistema nervioso central. Esto ocurre cuando decaen los niveles de alcohol en la sangre de forma radical. Los pacientes alcohólicos son capaces de reparar en esta situación, pero para calmar su agitación se ven avocados de nuevo a la ingesta de productos alcohólicos. Esta es la frontera por la que hay que luchar para romper el círculo vicioso y no volver a caer en las adicciones.

La salud en la abstinencia


Hay una cosa que es clara: cuánto más acostumbrados a beber alcohol, más duros serán los síntomas de la abstinencia. Aunque puede presentarse en adolescentes, por lo general este síndrome es más habitual entre los adultos. Es en este período vital cuando el estado de salud es más frágil y delicado, de forma que los efectos del síndrome de abstinencia pueden perturbar nuestro propio organismo.

Según los casos, los síntomas pueden derivar hacia estados de confusión, angustia, temblores o ansiedad más severos. Además, el síndrome de abstinencia en una fase más avanzada puede conllevar deshidratación. Todos estos indicios van a surgir especialmente durante los primeros momentos tras dejar el alcohol por un período prolongado al habitual, que coincide con la fase más complicada del proceso. La abstinencia puede producir, además de los problemas que hemos comentado, náuseas o dificultad para dormir.

Un nivel extremo al que puede llevar el síndrome de abstinencia es el conocido como delirium tremens. Suele desencadenarse en una tercera fase por la cual el cerebro ha sido afectado. A aquellos otros síntomas pueden unírsele pulso acelerado, hipertensión arterial, hiperirritabilidad, convulsiones e incluso espejismos. Es un episodio agudo conocido por provocar una serie de alucinaciones causadas sobre todo por la falta de magnesio. En conjunto todo esto puede generar problemas para el corazón, los pulmones o los riñones, además de a la salud mental.

La mejor de las recomendaciones, una vez estemos convencidos de que queremos dejar el alcohol, es ponerse en manos de especialistas inmediatamente. Acabar con el alcoholismo no es algo que debamos afrontar nosotros solos, ya que vamos a necesitar pautas para que nuestra salud tampoco se vea irreversiblemente dañada. No nos confiemos en que nuestra dependencia alcohólica parece menos de lo que es. Un especialista es el único que puede precisar el nivel de alcoholismo, y así poder hacer un diagnóstico de acuerdo con su caso.

La importancia del entorno


Los efectos desagradables del síndrome de abstinencia también se pueden paliar si nos rodeamos de buena compañía. No hay que olvidar que las ganas de volver a caer en el alcoholismo siguen estando ahí, pero que se pueden contener si recibimos el apoyo adecuado de familia y amigos.

Sin embargo, la pieza clave de este engranaje para dejar el alcohol está uno mismo. Al igual que debemos dejarnos cuidar por nuestros seres queridos, al mismo tiempo también debemos cuidar de nosotros mismos. Esto empieza por cambiar nuestra rutina e introducir hábitos saludables.

El síndrome de abstinencia se puede reducir con algo de glucosa y suplementos de vitaminas y minerales, como la tiamina o la vitamina B1. Estas ayudan a prevenir los efectos del alcohol en el cerebro.

La terapia de rehabilitación


MMS es una alternativa revolucionaria frente a los habituales centros de rehabilitación del alcohol. Ofrecemos ese aporte extra para dejar la bebida y disminuir la necesidad de ingesta alcohólica mediante unas pautas cuyo éxito ha sido demostrado en otros países del mundo.

Mucho Mejor Sin es un tratamiento online que pone a prueba tu relación con el alcohol, tomando distancia de la bebida por unos días, un mes o definitivamente. Esto nos va a permitir comprobar todos los beneficios de una vida «Sin».

Ahora con MMS puedes dar ese paso a través de sesiones en tu casa, a la hora en que tú decidas, y a través de las cuáles te permite reflexionar sobre lo que realmente merece la pena mantener o renunciar en tu vida. Si necesitas despejar dudas acerca de nuestra terapia para dejar el alcohol, toma el paso y escríbenos.

¿Quieres Ayuda?

Contacta con nosotros

El fitness en lucha contra el alcoholismo

Durante el proceso de distanciamiento del alcohol tan importante es dejar de beber como de incorporar hábitos saludables. Es altamente recomendable establecer una nueva rutina que implique hacer ejercicio físico. No se trata sólo de que te veas bien por fuera, sino también por dentro. Tu organismo ha estado sufriendo los excesos del alcoholismo durante un tiempo, y ahora es momento de compensarlo con deporte. El fitness es una actividad perfecta para alcanzar el bienestar: «mens sana in corpore sano».

El fitness, contra la bebida


¿Por qué el fitness para pacientes con adicciones? Se trata de un conjunto de movimientos físicos, sean actividades programadas en el gimnasio como simplemente echar a caminar por el parque. En cualquiera de los casos contribuye a combatir diversas enfermedades, muchas de ellas relacionadas con las adicciones alcohólicas tales como la diabetes o enfermedades cardiovasculares (hipertensión, colesterol). Por supuesto, planta cara a los problemas de sobrepeso al mismo tiempo que reduce el estrés y la depresión, secuelas muy habituales del alcoholismo.

Una vez hayamos decidido dejar el alcohol, el fitness es una propuesta ideal que introducir en nuestra rutina. A través del ejercicio vamos a mejorar y mantener la forma física, y será a través de entrenamientos que trabajan todos los músculos del cuerpo a base de movimientos repetidos. Si aplicas esta serie de ejercicios con frecuencia, además de conseguir fuerza muscular y un equilibrio de la estructura corporal, de este modo también mejorarás tu autoestima.

¿Fitness y alcohol?


El objetivo del deporte persigue un beneficio equilibrado dentro y fuera de nuestro cuerpo. Conviene mantener unas pautas para que los logros conseguidos no se vengan abajo. Si eres una de aquellas personas que han decidido dejar el alcohol de manera progresiva en tu proceso de desintoxicación, debes tener cuidado a la hora de beber. La ingesta excesiva de productos alcohólicos puede ser contraproducente para la actividad física y la tonificación del cuerpo.

Si vas a beber, no entrenes ese mismo día. Pero todavía si has bebido, no entrenes tampoco. Puedes complementar la jornada de descanso con una alimentación más desahogada. De lo contrario, si practicas fitness y consecutivamente tomas alcohol, la síntesis de proteína va a disminuir y aumenta el nivel de estrés. Además debes considerar que las adicciones al alcohol favorecen la pérdida de masa muscular y ralentiza su recuperación, especialmente si practicando deporte has sufrido una lesión.

Fitness: primeros pasos


Un ejercicio básico no implica grandes sacrificios. Sin embargo sí que requiere de ciertas precauciones, sobre todo cuando hemos empezado a dejar el alcohol y vamos a incorporar nuevas rutinas en nuestro día a día. Si has decidido que el fitness sea una de esas nuevas prácticas, toma nota de los siguientes consejos antes de lanzarte.

  1. Asesórate por un entrenador personal, si te es posible. Nadie mejor que un experto para poder guiarte en tus primeros pasos en el fitness, que conozca bien del tema y te sepa decir qué ejercicios y con qué dinámica se pueden adaptar a tu estado físico inicial, especialmente si empiezas de cero. Sus consejos podrían evitarte lesiones. No lo veas como algo obligatorio, sino como una ayuda extra en tu tratamiento contra las adicciones. De hecho acabarás encontrando grandes satisfacciones, sobre todo cuando al terminar sientas fluir las endorfinas por tu cuerpo, con el estado placentero que acarrean.
  2. No te olvides del calentamiento y estiramientos. Es la preparación de cualquier deportista que se precie, antes de practicar ejercicio. Los músculos del cuerpo deben calentarse antes de poner en práctica actividades más intensas para evitar cualquier tirón o lesión.
  3. Empieza con ejercicios lentos, y sube el ritmo poco a poco según tu cuerpo se vaya acostumbrando y tome mayor resistencia. No comiences con actividades de alta intensidad. Ten en cuenta que tu cuerpo ha estado sometido a los efectos alcohólicos y puede encontrarse en un estado de cierta debilidad. Si acabas lleno de molestas agujetas, podrías desanimarte y no querer volver a hacer ejercicio.
  4. Iníciate con aquellos ejercicios que más te gusten. Si empiezas por los que te suponen más esfuerzos o que simplemente te desencantan, probablemente no le encuentres gusto al deporte. Prepárate con rutinas físicas con las que sientas comodidad.
  1. Entrena con tiempos cortos. Tus primeras sesiones de fitness no deben ser muy prolongadas. De la misma manera en que no debes practicar ejercicios bruscos, no debes someterte a una sesión física que se prolongue más de lo que puedas o debas soportar.

Sigue tu tratamiento contra el alcoholismo


No olvides que el ejercicio físico necesita práctica, coordinación, técnica y constancia. Todos los hábitos que introduzcas a tu proceso de desintoxicación van a requerir de estos mismos pasos. Recuerda que dejar el alcohol es posible, y Mucho Mejor Sin quiere seguir formando parte de ese proceso tan importante. Somos un innovador centro de rehabilitación del alcohol que de la mismo forma se adapta a tu tiempo.

¿Quieres Ayuda?

Contacta con nosotros

Story 7 | Rosa: Comencé a beber alcohol con 11 años

Muchos alcohólicos se agarran a la bebida como a un clavo ardiendo. Creen, de manera errónea, que es la escapatoria a una realidad que piensan injusta con ellos. No hay mayor injusticia que ocultarse detrás de una botella y no hacer frente a la realidad. Eso es de lo que se dio cuenta Rosa, una ex alcohólica que quiso huir de sus problemas a través de la bebida y vio cómo el alcoholismo los multiplicaba. Hoy nuestra paciente agradece a Santiago Rotaeche haber recibido ese apoyo para dejar el alcohol.

Causas del alcoholismo


Mucho se ha hablado sobre los motivos por los que una persona acaba refugiándose en los productos alcohólicos. ¿Qué es lo que lleva a su consumo en exceso? A menudo se buscan respuestas en cuestiones sociales. El contacto con el alcohol es mayor en entornos donde está muy arraigado y forma parte de ciertos estilos de vida: las celebraciones, la marcha nocturna, las reuniones en bares… Hay quienes hablan también de razones biológicas, por las que si tenemos familiares con trastornos psiquiátricos o simplemente con problemas de alcoholismo, hay más probabilidades de que esta enfermedad nos arrastre.

Sin embargo, una de las causas del alcoholismo más comunes tiene que ver con motivos psicológicos. Existen tanto factores internos, sea la baja autoestima o la ansiedad, como factores externos: problemas de pareja, conflictos en el trabajo, pérdida de un ser querido… En el caso de Rosa se dan ambos factores. Ella siempre tuvo una mala percepción de sí misma. No se quería lo suficiente. El fallecimiento de su madre, cuando nuestra paciente contaba con tan sólo once años de edad, fue la excusa perfecta para iniciarse en el alcoholismo.

Rosa se sentía a gusto entre los productos alcohólicos, y pensaba que no había nada mejor para subirse el ánimo y sobrellevar aquella pérdida familiar. Sin embargo se tomó los falsos efectos ventajosos del alcohol más allá, creyendo que era el salvavidas para toda clase de problema. Incluso cuando no los tuviese, pues acudía también a la bebida en cualquier celebración. No importaba su estado de ánimo. Estuviese triste o estuviese alegre, comenzaba a depender del alcohol y de la necesidad de mantener ese estado constantemente.

Consecuencias en el entorno


A pesar de que el alcoholismo conduce a las personas que lo padecen a una realidad paralela donde creen estar a salvo de sus problemas, en verdad sus secuelas no pueden ser más catastróficas. Rosa, así como cualquier otro paciente alcohólico, no era consciente del daño que se hacía a sí misma pero también a la gente que le rodeaba. Los más cercanos, su familia, fueron los primeros en verse afectados.

Uno de los síntomas del alcohol más constatados es el carácter violento. A lo largo de los años nuestra paciente mantuvo esa actitud agresiva incluso con la gente que más la quería. Ser madre no cambió su mala actitud. De hecho también era violenta con su propia hija. Ese dolor era mayúsculo al darse cuenta de la circunstancia. Su pequeña también tenía once años cuando Rosa tocó fondo a causa del alcoholismo, y entendió que al igual que ella se había quedado sin madre a ella también le estaba ocurriendo lo mismo con aquella misma edad. De esta forma, nuestra paciente cayó en una espiral depresiva aún mayor.

Este paralelismo lo único que provocaba en ella era que se tuviese aún menos aprecio. Cegarse a la realidad y no buscar otras vías de salida es otra de las causas del alcoholismo que deberíamos evitar. ¿Lo solución? Dejar el alcohol. No obstante Rosa aún no era lo suficientemente fuerte para dar ese paso. Por el contrario, era su propia hija la que actuaba con responsabilidad por ella. “Mi hija no quería salir de casa. Era como mi vigilante”, confiesa Rosa. En efecto su hija intentaba alejarla del alcoholismo, de modo que buscaba en los rincones de casa en los que sabía que podía haber escondido la bebida.

Su hija no era la única del entorno consciente del problema de Rosa. Su pareja también tenía que sufrir los estragos que el alcoholismo provocaba en casa. Mientras tanto, los amigos de Rosa terminaron por alejarse de ella. Por desgracia el abandono social es una de las consecuencias más habituales entre los alcohólicos. Ante esta situación, Rosa se creía la peor persona del mundo. “Sin tener grandes problemas, yo misma los estaba provocando”.

La vida más allá del alcohol


Nuestra paciente abrió los ojos cuando consideró que ya había perdido el control por completo y no encontraba manera de gestionar su vida por ella misma. Finalmente aceptó que su pareja la acompañase al centro de rehabilitación de alcohol. El tratamiento ha podido sacarla del alcoholismo y desde entonces Rosa siente que ha vuelto a vivir. Cada mañana es un nuevo día que vive con una paz profunda, en la que puede acordarse de qué ha dicho y hecho la noche anterior. También logra apreciar los pequeños detalles, la naturaleza, su familia, sus amigos más fieles, en definitiva, volver a tener ganas de vivir.

Dejar el alcohol es posible


No dejes que las adicciones controlen tu vida. Toma las riendas y decide salir del alcoholismo. Mucho Mejor es la ayuda imprescindible para poder conseguirlo. Nuestro tratamiento online es revolucionario porque puedes ponerte bajo tratamiento en cualquier sitio, a la hora que tú quieras, con todas las comodidades que necesites. Ponte en contacto con nosotros para recibir más información sobre nuestro programa alternativo al centro de rehabilitación del alcohol.

¿Quieres Ayuda?

Contacta con nosotros

¿Cuánto dura el programa online?

A la hora de buscar un programa o centro de rehabilitación del alcohol surgen muchas preguntas que van a incidir en la elección de una terapia u otra. ¿Dónde es? ¿Cuánto cuesta? ¿Quiénes son los terapeutas? ¿Qué recomendaciones tiene? Una de las cuestiones más comunes también tiene que ver con la duración del tratamiento. Esto suele depender de muchos factores, aunque el caso de MMS es tan particular que podemos darte una respuesta mucho más clara y concisa.

Un programa audiovisual


Mucho Mejor Sin es una terapia revolucionaria para superar las adicciones del alcoholismo. Su método online de autoayuda propone a los pacientes una serie de documentación a través de la cual poner a prueba su relación con el alcohol. Cada día se puede acceder a un contenido audiovisual diferente, sean vídeos, gráficos o tests. Estos se van alternando sucesivamente a lo largo de cada capítulo del programa. Cada tema comienza con un vídeo, tras el que hay que completar un test, al que nosotros daremos respuesta y te propondremos que redactes en papel unas reflexiones sobre el tema específico tratado ese día.

Esta forma dinámica de combinar los recursos hace que nuestro programa resulte mucho más sencillo de realizar. En general es un recorrido que se desarrolla de lunes a viernes, a lo largo de las sucesivas semanas. El tratamiento online de MMS tiene una duración total de 90 días. En este tiempo el paciente puede decidir si reducir el consumo, parar de beber durante un período o bien dejar el alcohol definitivamente. Pero tampoco deberías obsesionarte con cuánto dura un tratamiento de rehabilitación del alcohol. Focaliza toda tu atención en la terapia para tener mayores garantías de éxito.

Todo depende del paciente


Aunque el tratamiento online para dejar de beber de MMS tenga un recorrido de 90 días, el paciente es quien decide en última instancia cuánto dura. Queremos decir con esto que bien puede acabarlo antes o bien alargarlo un poco más. Sabemos que no todas las personas son iguales, y que por tanto unos podrán tener mayor constancia que otras. O capacidad de superación. Es posible que antes de esos tres meses el paciente se de cuenta de que el alcoholismo suponía una piedra en su camino, decidiendo alejarse de él de manera inmediata.

Por otro lado, la terapia online de rehabilitación del alcohol es un proceso que testa la relación del paciente con la bebida. Tratamos de provocar que hagas reflexiones profundas sobre tu vida antes y durante las adicciones, que compares una y otra realidad y decidas sobre qué futuro es el que quieres para ti y tu entorno. Si al finalizar nuestro programa online piensas que necesitas más apoyo, no pasa nada. MMS te da la opción de probar otros programas más intensos o incluso presenciales si se dan las circunstancias.

La importancia del terapeuta


Es muy importante saber quién está al frente del programa alternativo al centro de rehabilitación del alcohol que decidas hacer. Su trayectoria puede ser muy determinante a la hora de escoger por un programa u otro. No es una tontería. Vas a abrirte con una persona que no conoces previamente y en quien vas a depositar toda tu confianza, que es el factor clave para conseguir dejar el alcohol.

Santiago Rotaeche es un especialista con una buena reputación, que ha ayudado a cientos de personas a tener una vida mejor. Nadie puede entenderte mejor que alguien que ha pasado por lo mismo que tú. En 2003 Santiago dio el paso para dejar el alcohol. Vivía para beber, y sólo quería rodearse de personas que compartieran sus mismas adicciones. Nuestro terapeuta se dejó guiar por profesionales que le sacaron de ese agujero que sólo podía asegurarle un futuro peor. Desde entonces, Santiago ha sentido la llamada de ayudar a otros alcohólicos y ha estado preparándose para ello.

Hoy en día Rotaeche está entrenado para provocar y mantener el cambio de estrategia vital. Tiene un Master en Drogodependencias, por la Universidad Virtual de Barcelona, así como los títulos de Experto Terapeuta en Adicciones (Real Centro Universitario María Cristina) y Especialista en Terapia de Grupo, Entrevista Motivacional, Familias de Adictos y Enfoque Cognitivo Conductual del Tratamiento de la Adicción (Bath University, Reino Unido).

No esperes más e inscríbete


Creemos que lo menos trascendental en una rehabilitación del alcohol es cuánto dura. Aún es más importante no postergar tus adicciones con el alcohol y dejarte ayudar lo más pronto posible. Como habrás visto, Mucho Mejor Sin tiene para ti un programa corto de 90 días en el que ponerte a prueba y que decidas si el alcoholismo te hace bien o es mejor dejarlo atrás. Si necesitas más información sobre nuestro innovador programa de rehabilitación, contacta con nosotros.

¿Quieres Ayuda?

Contacta con nosotros

Story 6 | Raúl: El alcohol controlaba mis emociones y necesitaba ayuda

Hay una equivocada creencia de que el alcohol ayuda a olvidar los problemas. La pérdida de un ser muy cercano, una mala relación de pareja, fracasos en el trabajo o en los estudios… Son causas del alcoholismo muy comunes. Sin embargo estos problemas van a seguir estando ahí, esperando a que sueltes la botella y te enfrentes a ellos para ponerles remedio. Raúl es uno de nuestros pacientes que ha logrado dejar el alcohol. Hoy su vida es como nunca la había imaginado gracias a que pidió la ayuda de Santiago Rotaeche, su terapeuta de cabecera contra el alcoholismo.

Una excusa para el alcohol


A menudo los alcohólicos se agarran a una justificación para entregarse a la bebida. En el caso de Raúl, el fallecimiento de su madre fue lo que le empujó al alcoholismo. Tenía tan sólo catorce años, una edad ya de por sí compleja. Recordemos que la adolescencia es esa etapa en la que muchos jóvenes experimentan con el alcohol. Ven que entre los adultos está bien visto y quieren ser como ellos. Sin embargo desconocen el límite entre el consumo moderado y beber sin control.

Nuestro paciente además quiso callar ese sufrimiento que le provocó la pérdida familiar mediante el alcohol. Este tipo de adicciones colocan en una difícil posición a personas como él, que se avaden de esa realidad tan dura pero por un tiempo muy corto y a un precio desproporcionado. Y luego, ¿qué? Raúl volvía a abusar de la bebida para escapar una y otra vez de lo que le estaba ocurriendo. No era su única preocupación, que le incitó al alcoholismo. Mitigando ese dolor deseaba aparentar que estaba bien de cara a su familia. Lo que no pensó fue que esto era un acto de puro egoísmo. Y es que los suyos sí se enfrentaron a la pérdida de frente, sin tener que refugiarse en la bebida.

Esconder el problema, multiplicándolo


La comunicación de Raúl con su familia era nula. Quería hacerles ver que la muerte de su madre no le había perjudicado, que todo estaba bien por su parte y así tendrían otro problema menos del que preocuparse. No deseaba provocarles más daño del que tenían y acabó haciéndose un daño todavía más profundo a sí mismo por culpa del alcoholismo.

Antes de que la bebida se hiciera con el control, nuestro paciente estaba teniendo una vida encaminada al éxito. Raúl practicaba mucho deporte, de manera que se estaba preparando para dedicarse a ser un profesional del fútbol. Además se definía como un joven con mucho éxito social. “Era un guaperas, un gracioso, y eso me potenciaba la adicción, me hacía ser más importante”. Esta imagen que tenía de sí mismo era completamente una ilusión.

Pero con los años, por no dejar el alcohol, se metió por un camino repleto de fracasos amorosos e incluso profesionales. De un trabajo saltaba a otro, sin estabilidad alguna. Al final del día llegaba a casa y sabía que algo no estaba funcionando. Pero a pesar de ser consciente de que verdaderamente no estaba dando lo mejor de sí, no quiso hacer partícipe de su alcoholismo a nadie. Nuestro paciente no era capaz de ser sincero con quienes más le querían y compartir sus inquietudes.

El objetivo de Raúl era alejar a su entorno de sus problemas de alcoholismo. Tampoco se proponía pedir ayuda porque creía que dar ese paso le convertía en un ser débil, inferior, imperfecto. Quería demostrar que seguía siendo aquel chaval triunfador que nada le afecta, y lo último que se planteaba era dar una imagen contraria, de alguien que estaba siendo vencido por el alcohol. Por el contrario, se convencía de que podía capear con el problema él solo. Evidentemente no podía. El silencio se volvía agónico y le dolía por dentro.

Dejarse ayudar es la clave


A los dieciocho años nuestro paciente le confiesa a su padre por lo que estaba pasando. Llevaba tan bien su papel que su padre no dio crédito. De hecho eran otros muchos problemas los que le estaba ocultando, como sus adicciones con el tabaco, del que tampoco se había dado cuenta. Mientras, sus amigos sí habían percibido su alcoholismo y, aunque le estaban tendiendo la mano, Raúl no quería dejarse ayudar. Su excesivo consumo cada vez iba a más y más.

Finalmente pidió esa ayuda de manera inconsciente, ya que sus adicciones se le estaban yendo de las manos. Los síntomas del alcoholismo le habían perjudicado tanto, más en su interior que físicamente, que tomó la decisión en firme. “Pedir ayuda fue lo mas difícil, aparte de salir de la enfermedad”. Contó con el apoyo de su familia y de sus ex parejas y se puso en manos de Santiago Rotaeche, quien le ayudó a salir del abismo.

Una vida mejor sin alcohol


Hoy en día nuestro paciente no puede estar más satisfecho de la vida que ha recuperado. “Ni en el mejor de mis sueños me imaginaba que podía acabar tan bien. ¡Hasta sonrío!”. Lo que más valora Raúl de su rehabilitación del alcohol es poder escucharse a sí mismo, hecho que incluso llega a emocionarle. Ahora es consciente de con quién está, de dónde se encuentra, de crear relaciones con nuevas personas, en definitiva, de poder elegir su propio camino.

Cuenta con el apoyo de MMS


Raúl era incapaz de gestionar sus emociones por su cuenta. Pedir ayuda es la herramienta más eficaz para dejar el alcohol. Mucho Mejor Sin es un innovador tratamiento que te ofrece hacer terapia online, a diferencia de los centros de rehabilitación del alcohol más habituales. Pide información y no te quedes con dudas.

¿Quieres Ayuda?

Contacta con nosotros

¿Existen medicamentos para dejar el alcohol?

El síndrome de abstinencia es una de las caras más amargas del alcoholismo y una de las mayores razones para dejar el alcohol. Es entonces cuando después de estar sometido por las adicciones durante un largo período podrías apartarlas de tu vida y reconstruirla. Sabemos que no es fácil, y que los bebedores suelen buscar todo tipo de alternativas para superar el comúnmente llamado «mono». La ayuda de fármacos contra el alcoholismo se presenta a veces como un método para remitir la ansiedad en esta fase. Pero, ¿realmente funcionan los medicamentos para dejar el alcohol?

Objetivo de los fármacos


Dejar el alcohol de forma inmediata y completa es una auténtica carrera de fondo que evidentemente se hace muy cuesta arriba. Es tal el sacrificio que muchos pacientes sufren de recaídas y vuelven a caer en el bucle del alcoholismo. A muchos de los pacientes alcohólicos les echan para atrás esa idea de plantar cara al síndrome de abstinencia. ¿Cómo afrontar una nueva vida sin beber ni una sola gota de alcohol? Es algo que les cuesta imaginar, ya que su poder adictivo a menudo es más fuerte que su propia voluntad. Otra alternativa es reducir el consumo y alcanzar la meta poco a poco.

Uno de los enfoques terapéuticos que a algunos les ha animado a dar el paso es la alternativa farmacológica. Es una variedad de productos que buscan provocar rechazo hacia el alcohol, aplacar la intensidad del síndrome de abstinencia, reducir el nivel depresivo o aumentar la capacidad de autocontrol. Cada objetivo de estos medicamentos para dejar el alcohol va asociado a determinados fármacos, que es recetado por algunos especialistas según el estado de cada paciente.

Fármacos en las fases de desintoxicación


Se trata de una estrategia conocida por algunos como ‘reducción de daños’. En ella se incorporan medicamentos que supuestamente allanan ese camino. Vienen complementando los tratamientos conductuales en su lucha contra el alcoholismo, especialmente en la primera fase de desintoxicación. Algunos especialistas introducen los fármacos en los tratamientos de sus pacientes con el fin de prevenir el impacto inicial del síndrome de abstinencia.

Hay especialistas que prolongan la combinación entre medicamentos para dejar el alcohol con las terapias psicológicas en una segunda fase. En este período de deshabituación, que puede durar varios años, éstos aconsejan a sus pacientes alcohólicos a habituarse a una vida sin beber. Sin embargo esto es a costa de depender al mismo tiempo de los fármacos para poder mantener la abstinencia.

Tipos de medicamentos


Como hemos dicho, existe una variedad de medicamentos para dejar el alcohol, con uno u otro efecto, según el objetivo a cumplir durante el síndrome de abstinencia. Durante la fase inicial de desintoxicación, siempre y cuando la dependencia hacia la bebida no sea grave, los especialistas aconsejan el uso de medicamentos sedativos. Éstos aplacan los fuertes deseos hacia el alcohol, y que la ansiedad por la bebida sea menor.

Entre los fármacos aprobados para el trastorno del consumo alcohólico se encuentra la naltrexona. Es un medicamento indicado para la desintoxicación contra varios tipos de adicciones, ya que bloquea principalmente los opioides exógenos. Su efecto es el de evitar que el cerebro se sienta bien cuando se bebe alcohol, en el caso de que el paciente alcohólico sienta el impulso de retroceder en su lucha contra el alcoholismo.

Por su parte, el acamprosato está indicado en la fase posterior a la desintoxicación, ya que es un medicamento para dejar el alcohol que únicamente trata de evitar la recaída. Concretamente su función es la de disminuir la ansiedad por la bebida, pero sólo después de haber abandonado las adicciones. Por su parte el disulfiram desencadena una reacción aguda al consumo del etanol, de modo que agrava los efectos de la resaca. El objetivo es provocar un rechazo psicológico al consumo del alcohol y evitar así la recaída.

¿Se recomiendan los medicamentos?


El especialista es el único indicado para diagnosticar el uso farmacológico contra del alcoholismo. No es requerido para todo tipo de alcohólicos ni en cualquier fase, sino que dependerá de la situación de su paciente. Ninguno de estos medicamentos es una absoluta cura. No son completamente eficaces si no se acompañan de un tratamiento psicológico y, por supuesto, del deseo de dejar atrás las adicciones por parte del paciente alcohólico.

Además, el uso no controlado de los medicamentos para dejar el alcohol puede provocar efectos secundarios molestos y desagradables. Estos, en un paciente en un estado emocional delicado, pueden ser incluso más peligroso. En el caso del disulfiram puede provocar insomnio, paranoia e incluso psicosis. En cuanto al acomprosato, reacciones adversas son la diarrea, náuseas, picores hasta llegar a casos de impotencia. Por último, la naltrexona puede provocar malestar estomacal, dolor muscular o ansiedad.

El mejor consejo


El programa online de MMS no está indicado para consumidores con serios problemas psíquicos. Pero queremos evitar que llegues a esa situación extrema. Para ello hemos diseñado un tratamiento para que te cuestiones tu dependencia alcohólica y empieces a dejar de beber. Queremos que compruebes los beneficios que tiene alejarse de la bebida, como controlar tu peso, mejorar tu rendimiento mental, un mayor descanso por las noches…

La alternativa más natural y libre de contraindicaciones es tener hábitos saludables, como una dieta equilibrada y ejercicio físico. Quizás lo más importante es ser constante con ellos, al igual que en el deseo de dejar el alcohol y recibir la ayuda necesaria. Escapar del alcoholismo va a estar en tu mano fundamentalmente, y para eso Mucho Mejor Sin te ofrece una posibilidad sin riegos para recuperar tu vida. Infórmate sobre nuestro innovador centro de rehabilitación del alcohol y escríbenos.

¿Quieres Ayuda?

Contacta con nosotros